Las tarimas de madera no solo requieren de buenos materiales en su fabricación, también se necesitan otros procedimientos para lograr que tengan más durabilidad.

Es decir, no es suficiente con escoger un árbol de excelente madera, también se llevan a cabo procesos químicos y térmicos.

La madera de una tarima puedes ser calentada a una temperatura mínima de 56° C, al menos durante 30 minutos. La temperatura es de suma importancia, para impedir el desarrollo de los hongos que podrían dañar el material.

Y para evitar la propagación de insectos, la fumigación química de la madera de la tarima se realiza con bromuro de metilo.

Con este tipo de tratamiento se logra que la madera sea más resistente a la humedad y a las bacterias que podrían ocasionar un desgaste de la tarima, esto implica además que podrá usarse por más tiempo, protegiendo el material o los productos que se trasladen o almacenen.

Artículo creado con información de Tarimas y Guacales.com y Packsys.com.